Mitos y leyendas cortas

China poblana

Cuando se habla de la China Poblana puede hacerse referencia a la vestimenta que se puso de moda en la antigüedad de Puebla, o bien a la mujer asiática llamada Mirra que fue traída a Puebla y trae consigo su historia, tanto como su leyenda. Muchos dicen que fue esta mujer la que puso en moda el traje de China que se usa en Puebla para referir a un traje de época.

Quien era la china poblana

la china poblanaLa leyenda de la china poblana es verdad en muchas de sus partes, pero difiere de la historia real en algunas otras. Mirra era una niña de origen hindú que sufrió de muy pequeña, a los 8 años, la miseria de ser secuestrada y separada de su familia por portugueses para convertirse en esclava, ellos la llevaron a puerto de Manila para servirles hasta el año 1619, donde cumplió 17 años y un barco pirata la llevó por América hasta que Miguel de Sosa, junto con su esposa Margarita de Chávez la compraron a precio de esclavo para poder tenerla trabajando en su hogar como empleada doméstica.

Como se encontraba trabajando en una familia donde se practicaba la religión católica, ella tuvo que coger el nombre de Catalina y sirvió fielmente a sus patrones. Sin embargo, el capitán Miguel de Sosa perdió la vida con el tiempo y su mujer no quiso que Mirra se quedara sin ninguna seguridad, por ello es que quiso que se case con un empleado de origen chino. Durante sus años de trabajo, ella se unió también al convento y también hizo un voto de castidad, por lo que no podría luego contraer matrimonio, pero aun así se le aconsejó que era lo mejor para su futuro y aceptó con la condición de que dormirían en cuartos separados.

El marido de Catalina era chino y fue bautizado como Domingo Suárez, pero luego de su unión se la llamó por eso “China poblana”, a razón de que estaba casada con un hombre asiático. Cuando él murió dedicó su vida para el convento y muchos milagros se dice que concedió, inclusive se le había nombrado como santa después de su muerte, pero ahora solamente se puede visitar la tumba de la China Poblana como una mujer muy cercana a Dios que según dicen hasta tenía conversaciones con Jesús.

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Ropa de China en Puebla

Es increíble pensar que la vestimenta de una mujer pueda modificar el estereotipo de ropa que se utiliza para referir a la época, pero Catalina de San Juan se dice que es la responsable por poner de moda su ropa China en Puebla y hoy en día se hacen incluso representaciones antiguas, o actos conmemorativos y siempre está presente la ropa que según dicen habría usado Catalina durante su vida en México. Sus zapatos eran de raso y habían sido elaborados con hilos de seda, cosa que ninguna mujer se podía permitir por el caudal económico que significaba un calzado semejante. Por otro lado, se encontraba su pollera que es lo más popular porque vestía una falda larga que estaba diseñada con dibujos de flores y figuras geométricas, todo esto estaba hecho con lentejuelas y camarones. Usaba una camisa blanca que tenía también dibujos geométricos bien coloridos, pero a la vez era algo escotada. Tenía un rebozo de seda que siempre lo llevaba puesto, largo y con varios usos, las mujeres todavía lo usan por el frío o para cargar niños por ejemplo. Por último llevaba un pañuelo de seda para cubrir su pecho de la camisa escotada.

Leyenda de la China Poblana

Cuenta la leyenda acerca de una niña que fue llevada para servicio hasta Diego Carrillo de Mendoza y Pimentel, ya que había pedido que le trajeran una joven de origen hindú y Mirra había sido sacada de Filipinas para estar con el virrey de Nueva España y maques de Gelves. Sin embargo, no se quedó mucho tiempo allí porque fue raptada por portugueses que la llevaron en su barco pirata hasta la India, sitio del que se pudo escapar y meterse dentro de una misión Jesuita, en donde se la bautizó y su vida cambió para siempre porque ahora se había encomendado a Dios y su nombre cambió al de Catarina de San Juan.

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Mirra volvió en contra de su voluntad a manos de sus captores piratas, quienes la llevaron a Manila y la obtuvo un comerciante que quería venderla en Nueva España nuevamente al virrey, el cual pagaría mucho por tenerla. Sin embargo, en su parada por Acapulco terminó siendo vendida a un comerciante muy humilde llamado don Miguel de Sosa, quien pagó mucho más de su valor real, pagó mucho más de lo que el virrey podía haber llegado a pagar y se quedó con ella. A pesar de que Catarina de San Juan siguió usando el traje de la India conocido como un Sarí, se dice que del traje chino que ella usaba es que luego se ha puesto de moda, por lo que no se define la razón exacta por la que se la llamaba China. Al morir el comerciante que la compró, él mandó la orden de que no se quede desamparada su empleada y ella entonces se habría metido dentro de un convento para volver a servir al Dios que se encomendó cuando tomó el nombre Catarina de San Juan.

Su muerte fue a los 82 años de vida, mientras tanto se comenta que había tenido visiones de Dios, de Cristo y la virgen María. Las personas pensaban en ella como una santa e incluso en vida les pedían favores o milagros para que cumpla. Tiempo después de su muerte le fue quitado el título de santa por la santa inquisición que se aseguró de quitar a todos los santos que no hayan sido nombrados legalmente y sí lo hayan hecho por la gente que los adora. Actualmente se puede visitar La Tumba de la China Poblana que tiene un lugar en muchas excursiones turísticas o de quienes conocen su historia.