El charro negro

La oscuridad parece ser el reino de diversas criaturas y espíritus que jamás se muestran al reinado del sol, así que muchas personas alrededor de todo el globo han contado aterradoras leyendas de terror. Una de estas leyendas es de origen mexicano, pero tiene en común la imaginería mundial sobre estas leyendas: una mujer o un hombre misterioso, salido de las entrañas de la noche, aguardándonos una desagradable sorpresa.

Leyenda del charro negro.
Se cuenta que hace mucho tiempo, cuando la mayoría de las mujeres eran muy recatadas y se quedaban en el hogar a atender a sus hijos y esposo, existió una muchacha más despreocupada llamada Adela. Ella solía dar paseos nocturnos a pesar de la preocupación y advertencia de sus padres, y fue en una de estas salidas cuando se topó con lo extraordinario.

El charro negroVolvía al hogar en plena madrugada cuando un hombre se le acercó. Era un sujeto alto, bien parecido y elegante, que vestía de impecable negro: una camisa, una chaqueta corta, un pantalón ajustado y un sombrero de ala ancha. Lo que en México se conoce como un charro, pues además montaba un gran caballo de color negro como el carbón. Y no sólo su apariencia era impresionante y atractiva, sino que este hombre misterioso era muy elocuente, amable y educado. Adela quedó impresionada.

Así que, cuando él le propuso llevarla a casa en su caballo, la joven aceptó. Jamás esperó que el animal creciera de tamaño y se encendiera en llamas apenas ella estuvo encima. Ya no podía escapar: pese a sus gritos desesperados de auxilio, los parroquianos que se asomaron sólo pudieron observar como el charro negro se la llevaba entre el fuego. Se cuenta que él es el mismo Diablo que merodea en busca de almas incautas.

Apericiones Reales de el charro negro. Monedas, hijos y taxis.

Lo que se cuenta del charro negro en la capital de pachuca higalgo.
En Pachuca, la capital de Hidalgo, se lo concibe como un cobrador de deudas. Se aparecía a la gente de escasos recursos para cobrar un hijo a cambio de salir de la miseria. Quienes aceptaban el maligno trato, eran obligados a criar una enorme serpiente capaz de comunicarse con ellos en sueños y que, a su vez, exigía el pago de los hijos.

Lo que los taxistas cuentan.
De forma mucho más reciente, varios chóferes de taxi en Puebla han relatado que un misterioso hombre trajeado de negro sube a sus autos para luego desaparecer a medio camino, sin siquiera abrir la puerta, dejándoles atrás una terrible carcajada.

Las apariciones del charro negro en el mundo.
En otros lugares de Latinoamérica se cuentan historias muy similares sobre un hombre de negro sobre un corcel azabache envuelto en llamas. Suele aparecerse sobre todo a las mujeres durante la más oscura noche para seducirlas y arrastrarlas a de dondequiera que él provenga, pero también acompaña a los hombres a veces, como un guardián de la oscuridad. La advertencia es la misma: no debe aceptarse nada del charro negro, porque el costo es tu propia alma.

Son muchas las apariciones que se cuentan sobre el charro negro alrededor de todo México, en especial en su capital y los estados Veracruz, Hidalgo, Puebla y Tlaxcala. La versión más extendida es que se aparece a los viajeros en la noche y simplemente los acompaña hasta sus casas o hasta llegar a una iglesia, donde se despide de forma cortés y se marcha. Pero jamás se debe aceptar su invitación a subir al caballo.

Otros advierten que el charro puede ofrecer una bolsa llena de monedas que tampoco deben aceptarse nunca, pues quien lo haga pasará a ocupar su lugar como alma en pena hasta que otro acepte la bolsa. En otros casos, aceptar las monedas significa la muerte.