Mitos y leyendas cortas

Leyenda de la vainilla

La cultura mexicana está llena de tradiciones ancestrales, míticas historias y leyendas para niños y realidades muy duras de sus antepasados. Pues un poco de todo esto está inmerso en la leyenda de la vainilla.

Según cuentan las leyendas que una de las esposas del rey totonaca de la época (Teniztli) tuvo una hija de deslumbrante belleza (Tzacopontziza o Lucero del Alba). Su misma espectacularidad la confinó, por decisión de su padre, al culto de la diosa Tonacayohua, culto que no le permitía salir del castillo.

No obstante, como debe ser en toda historia para niños, la chica ya no tan niña, decidió salir con la única intensión de buscar animalitos que ofrecerle a la diosa que adoraba desde pequeña. Pues estando en su labor se consiguió con un joven de su edad llamado Zkatan-oxga o joven venado y a primera vista encontró al amor de su vida.

vainillaQuizás haya sido por nunca haber visto a un hombre o porque el amor estaba presente, pero ambos quedaron profundamente enamorados. Dándose cuenta de que el chico podía ser asesinado por su padre si se enteraba de que la había visto decidieron irse a lo profundo de la montaña.

Dentro de la selvática zona un monstruo de tamañas proporciones les cerró el camino y a punta fuego los hizo volver por el camino andado. En el sendero no pudieron despistar a los sacerdotes que buscaban a la hija del rey y sin mediar palabras tomaron a ambos y los degollaron uno al frente del otro, arrojando luego sus cuerpos al precipicio luego de extirparles el corazón.

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En el mismo lugar donde fueron arrojados el par de corazones todo a su alrededor comenzó a perder vida, los frutos y las plantas comenzaron a morir de manera rápida, no obstante al poco tiempo todo volvió a tomar vida a tal punto que un arbusto en cuestión de días llegó a varios palmos de altura.

Ese arbusto muy pronto se convirtió en un árbol hermoso y pronto se le comenzó a enrollar una orquídea trepadora por todo el tronco cual brazos de mujer en el torso de un hombre.

Luego de presenciar tan semejante evento los sacerdotes llegaron a la conclusión que el corazón y sangre de los enamorados se habían convertido en esas plantas. Posterior a eso la orquídea fue considerada planta sagrada y de ella nació la vainilla.