Leyendas de guanajuato

La casa de la tia aura.

La leyenda mexicana de esta casa tan particular comienza en el año 1805 que es cuando fue construida, luego en 1840 fue remodelada por Aura que fue una mujer muy adinerada y estaría yendo en este caso a parar a la casa que sus familiares habían construido en el pasado. Sin embargo, se hizo un museo del terror por las cosas que pasaban paranormales, ahora nadie quiere vivir en ese lugar porque una mujer entró en la casa y pegó un grito de terror al encontrarse con una mujer de sombrero blanco y test blanca, de mediana estatura que parecía vestida como en la antigüedad.

Las apariciones en la Casa de Tía Aura no terminan con el relato de la mujer, una pareja estuvo en la casa y también encontró la mujer de la relación a esta señora que parece adulta y que siempre está vestida de igual manera en los relatos. Por otro lado, los albañiles que remodelaron la casa renunciaron muchos de ellos porque a veces se quedaban hasta después de hora y empezaban a escuchar susurros por las paredes, oían que los llamaban por sus nombres y se morían de miedo por todo lo que se escuchaba en ese lugar tan terrorífico.

No se saben las terribles cosas que deben estar escondiendo las paredes de la Casa de Tía Aura, pero nadie quiere descubrirlas tampoco porque ya es suficiente con las apariciones que cada vez ven más personas y los sonidos que todos los que van a este sitio pueden escuchar.

Los músicos que tocaron en el infierno.

infiiTenían mucho trabjo estos músicos durante una semana en donde irían a una serenata y luego a otra más para finalizar la noche. Luego de la segunda notaron que un hombre misterioso se presentaba ante ellos para ofrecerles un trabajo el día siguiente, tendrían que tocar en un lugar importante.

El día siguiente se encontraron nuevamente con este hombre que no paraba de asustarlos porque parecía que simplemente aparecía desde la sombra en vez de venir desde una dirección que ellos pudieran ver. Les dijo que esperaran en la estancia mientras todos se preparaban para ir a la fiesta que se armaría. Esperaron muy impacientes y hasta con miedo por el aire denso que se podía respirar. Con el tiempo aparecieron por la puerta negra los bailarines que empezaron a moverse al ritmo de la música por todas partes.

Luego de un tiempo, los músicos se dieron cuenta de que estos bailarines no estaban pisando el piso para bailar y lo siguiente que notaron es que tenían pesuñas. Una de las bailarinas les pareció conocida y resultó ser la hermana de un amigo que había fallecido hace poco tiempo. Esta bailarina se les acercó y les dijo que no tenían nada que hacer en el infierno si es que aún tenían vida. Así es como corrieron los músicos con todas sus fuerzas y enfermaron de terror, pero luego siguieron viviendo y valorando la vida.

La Vicenta.

fantasmassSucedió esta Leyenda de guanajuato durante el año 1888. En las calles de León se dice que una mujer vestida de blanco, como si fuera la novia en un casamiento, se anda por las calles en busca de una boda que debería ocurrir, pero la naturaleza no quiso que eso suceda para su infortunio. Vicenta era una mujer que vivía allí y se acercaba el día de su boda. Todo estaba ya preparado, entonces solamente faltaría terminar de arreglarse, siendo que el vestido ya lo tenía puesto y solo faltarían unas horas para que llegue el novio, los invitados y demás.

Un gran tornado como no se vio antes por ahí visitó su hogar y entonces no tuvo ningún tiempo de reacción para acabar debajo de unos cuantos escombros que le habrían quitado la vida. Su novio, no sabía nada de lo que le había pasado a la mujer que convertiría en su futura mujer por siempre y estaba muy enamorado, por eso es que tuvo un mal presentimiento en su corazón y sabía dentro de él que algo malo le había pasado. Corrió hasta la residencia en donde de lejos pudo ver los escombros por todas partes y buscó entonces al llegar a su mujer que ya no tenía pulso para su desgracia.

El enamorado totalmente devastado se quitó la vida en ese instante y allí yacieron los dos amores que se convertirían en esposos, pero no pudieron hacerlo por un tornado que se llevó su felicidad. Por eso dicen que ahora vaga la Vicenta en busca de su boda.